NOTA INFORMATIVA

YA HEMOS SUBSANADO EL PROBLEMA DE LA LÍNEA TELEFÓNICA. VOLVEMOS A ESTAR A SU DISPOSICIÓN EN NUESTRO TELÉFONO: 𝟵𝟴𝟲 𝟰𝟵𝟳 𝟮𝟳𝟯. FELIZ 𝙋𝙐𝙀𝙉𝙏𝙀 𝘿𝙀𝙇 𝙋𝙄𝙇𝘼𝙍 A TOD@S.
𝗡𝗢𝗧𝗔 𝗜𝗡𝗙𝗢𝗥𝗠𝗔𝗧𝗜𝗩𝗔̲ Desde ayer, Martes 06/10/26, tenemos una avería en el teléfono de la Biblioteca. Si necesitan ponerse en contacto con nosotros, pueden hacerlo a través de nuestro correo electrónico 𝙗𝙞𝙗𝙡𝙞𝙤𝙩𝙚𝙘𝙖@𝙥𝙖𝙯𝙤𝙨𝙙𝙚𝙗𝙤𝙧𝙗𝙚𝙣.𝙜𝙖𝙡, o acercarse hasta la Biblioteca y les atenderemos personalmente. Recordarles que nuestro horario es: 𝗟𝘂𝗻𝗲𝘀, 𝗠𝗶𝗲́𝗿𝗰𝗼𝗹𝗲𝘀 𝘆 𝗩𝗶𝗲𝗿𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝟭𝟬:𝟬𝟬 𝗮 𝟭𝟰:𝟬𝟬. 𝗠𝗮𝗿𝘁𝗲𝘀 𝘆 𝗝𝘂𝗲𝘃𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝟭𝟲:𝟬𝟬 𝗮 𝟮𝟬:𝟬𝟬. En cuanto el problema de la línea esté solucionado, les avisaremos. Disculpen las molestias.

domingo, 23 de febreiro de 2014

La novela de aventuras

La novela de aventuras es la esencia misma de la ficción, puesto que se gesta con el sencillo objetivo de entretener. La aventura es aquello que se opone a la rutina, a lo cotidiano, de ahí su valor. Es la capacidad del protagonista para enfrentarse a riesgos, misterios y peligros. Por norma, la novela de aventuras cuenta con un final feliz. El héroe, aunque cansado, logra al fin sus propósitos.
 
Se considera que los orígenes del género de aventuras se encuentran en La Odisea y en La Ilíada de Homero (siglo VIII a. d C.) y, por ende, en la épica clásica.

En la primera, el héroe Ulises lucha por volver a su hogar en Ítaca tras la Guerra de Troya. He aquí el viaje iniciático del protagonista que será la base para las futuras aventuras narrativas. También los cuentos de Las mil y una noches, donde encontramos a Aladino o Simbad, el marino.

Con respecto a la Edad Media, los libros de caballerías, como El Libro del Caballero Zifar o el Amadís de Gaula, son una buena referencia. No podemos olvidar tampoco Don Quijote de la Mancha, inspirado en ellos, el cual cuenta las aventuras y desventuras del hidalgo Alonso Quijano, obsesionado por salir en busca de enemigos y salvaguardar su honor y el de su amada Dulcinea.

De 1699 es Las aventuras de Telémaco, de François Fénelon, basado en La Odisea y que continúa las aventuras en la figura del hijo de Ulises, un libro que tuvo mucho éxito entre los jóvenes de la época, siendo el más leído y traducido del momento.

Ya en 1719 encontramos la primera obra moderna del género, Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, quien basó su relato en la aventura verídica del marinero Selkirk, abandonado como castigo en una isla desierta. Todos conocemos su éxito, tanto que ha sido muchas veces adaptada al cine e imitada por otros autores.

Tras Crusoe, llegaron Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift (1726), que, aunque en origen fue una novela satírica contra la vida política del momento, encontró un rápido éxito entre niños y jóvenes, encantados con las aventuras de Gulliver en Lilliput y otros lugares exóticos. Como ejemplo definitivo del siglo XVIII, El último de los mohicanos de James Fenimore Cooper (1757), que narra la lucha de dos amigos indios por sobrevivir durante la colonización inglesa de Norteamérica. 

Elementos de las novelas de aventuras



Ningún comentario:

Publicar un comentario

Grazas polo teu comentario e por compartir a túa experiencia.
A túa participación axúdanos a mellorar.

BUSCAR NO BLOG


gadgets para blogger